GRANADOS CHAPA, UN LEGADO PERIODÍSTICO (†1941-2011)… Durante este verano se cumplieron treinta y cuatro años de la columna diaria de Miguel Ángel Granados Chapa, ésta, comenzó sin firma en los primeros números de la entonces nueva revista de Scherer, Proceso. Ahí, ese personaje breve, barbado y de maneras sutiles lo ha decidido, a lo largo de casi medio siglo de carrera perodística, de transiciones, retrocesos y en esa marea borrosa e incierta que es el periodismo mexicano. Calculo que fueron cerca de diez mil columnas las que firmó Granados Chapa bajo el cabezal de “Plaza Pública” o “Interés Público”.
Cuando retomó su columna, después de su padecimiento dijo: “Sólo me retirará la enfermedad o la muerte y el pasado 14 de octubre de 2011, se despidió de sus lectores con un lacónico: "Esta es la última vez que nos encontramos, con esa convicción digo adiós".
Gracias por despedirte con un recuento de nuestros males, pero también con un recordatorio de esperanza.
“La inequidad social, la pobreza, la incontenible violencia criminal, la corrupción que tantos beneficiarios genera, la lenidad recíproca, unos peores que otros, la desesperanza social: todos esos factores, y otros que omito involuntariamente pero que actúan en conjunto, forman un cambalache como esa masa maloliente a la que cantó Enrique Santos Discépolo en la Argentina de 1945. Con todo, pudo cantarle. Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición que no es destino inexorable. Sé que es un deseo pueril, ingenuo, pero en él creo, pues he visto que esa mutación se concrete”. Miguel Ángel Granados Chapa, descanse en paz.
DESPIDEN A EMPLEADOS DEL SEGURO POPULAR… El pasado 15 de octubre del año en curso, ciento cuarenta personas, de las brigadas de afiliación del Seguro Popular, fueron dadas de baja de la Secretaría de Salud de Puebla, después de tenerlos de sol a sol y de norte a sur del interior del Estado, el argumento fue que su contrató venció y que no habría renovación por falta de recursos federales. Hasta el momento, la promesa de pago de su última quincena no ha llegado y la incertidumbre ha provocado caos, porque a muchos les prometieron reacomodarlos en otras áreas de la dependencia, lo cual, tampoco ha sucedido.
¿QUÉ ES LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?... La libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y las constituciones
de los sistemas democráticos, también lo señalan. De ella deriva la libertad de imprenta también llamada libertad de prensa.
El derecho a la libertad de expresión es definido como un medio para la libre difusión de las ideas y así fue concebido durante la Ilustración. Para filósofos como Pach, Montesquieu, Voltaire y Rousseau la posibilidad del disenso fomenta el avance de las artes, las ciencias y la auténtica participación política. Fue uno de los pilares de la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos (Primera Enmienda) y la Revolución francesa, hechos que revolvieron las cortes de los demás estados occidentales.
Otro argumento clásico, asociado a John Stuart Mill, es que es esencial para el descubrimiento de la verdad. Oliver Wendell Holmes Jr. y Louis Brandeis, famosos juristas estadounidenses, acuñaron el argumento del mercado de ideas. Según esta analogía con la libertad de comercio, la verdad de una idea se revela en su capacidad para competir en el mercado. Es decir, estando en igualdad de condiciones con las demás ideas, los individuos apreciarán qué ideas son verdaderas, falsas, o relativas. Este argumento ha sido criticado por suponer que cualquier idea cabría en el mercado de ideas. Y aun así, el que unas ideas tengan mayores medios de difusión las impondría sobre otras, al margen de la verdad. La alternativa a esta debilidad del mercado de ideas sería la persecución de la falsedad. Pero esta presenta su propia debilidad, ¿cómo saber si se está en lo cierto o si se persigue la opinión disidente? Incluso si pudiéramos tener la certeza de la verdad de una opinión, la existencia de veredictos disidentes permite poner a prueba, mantener viva y fundamentada la verdad y evita así que se convierta en dogma o prejuicio infundado.
Lo cierto es que esta metáfora se presta a equívocos y Mill no comparó la libertad de expresión con un mercado, sino apelaba a la libertad para exponer y discutir con el fin del conocimiento, esto implica unas normas implícitas de conducta que aseguren el mutuo respeto entre los ponentes, hasta aquí algunas definiciones.
Lo anterior se deriva de que, sin fundamento alguno, algunos personajes se sientan Dios en el poder y quieran coartar la libertad de expresar algún acontecimiento de la política diaria, sin saber cómo y a través de qué medios, se genera y se obtiene información, por ello, este espacio cuenta con nombre y apellido, para que cualquier duda, aclaración o reclamo lo hagan de manera directa y sin interlocutores, porque como dicen en mi pueblo “Es de hombres decir las cosas de frente, ya que entre gitanos no se leen las cartas”. Aquí seguiré para lo que se les ofrezca. Servido…
Nos vemos en la próxima entrega.
Dudas, comentarios y aclaraciones.
mario_millan@radioenredes.com
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