¿QUÉ
PASARÁ DESPUÉS DEL 1 DE JULIO?...
México estará listo para renovar sus autoridades ejecutivas federales, porque nada
más, Felipe Calderón Hinojosa, se irá de la silla, sabremos quién se sentará en
ella y será alguien con muchas ideas iguales, algunas propuestas
diferentes e infinidad de nuevos
funcionarios, lo demás seguirá en construcción, los presupuestos se seguirán
ejerciendo, las leyes se seguirán ajustando, la Corte continuará echando para
atrás decisiones y confirmando otras, el sistema no cambiará, porque todos los
aspirantes son similares, hablando de los tres punteros, porque Gabriel Quadri,
sólo fue un experimento de propuesta ciudadana, pero que le pesó mucho su madrina
política… Eso es así porque en el país no compiten extremos ideológicos en la
vida partidista electoral. Una vez que el partido dominante dejó de serlo, la
enorme importancia de cambiar de siglas también se fue. No porque no se deba
alternar, sino porque ya no significa lo mismo… El sistema de partidos, la
división de poderes y la pluralidad política de los gobiernos estatales no dan
para que haya un giro brusco ni a la izquierda ni a la derecha… Hoy, la vida
política nacional, estatal y municipal es una constante mesa de negociación:
con las fuerzas del partido que gobierna, con la oposición, con otros niveles
de gobierno, con grupos económicos y, en menor medida, con organismos
autónomos, con la sociedad civil y con la prensa… Por eso, aunque la pasión por
el candidato propio tiene perfecta cabida en estos meses, el miedo no tiene
sentido… Si gana Enrique Peña Nieto, no será necesario abandonar el país, pues
aun si de verdad fuera un ignorante, un “retrasado mental” y un símbolo del
regreso de Díaz Ordaz, él no gobernaría solo… Los ciudadanos normales, los
militantes de a pie, no tienen nada que temer… Los otros partidos seguirán ahí:
tendrán voz en el Congreso y en gobiernos estatales e impedirán cualquier giro
extremo que se le ocurra a un solo individuo al que se le ponga la banda
presidencial… Y esto me conduce al tema de López Obrador, a quien muchos ven
como un “demente” que lleva al país a la barranca y por culpa de quien, de
verdad, muchos ciudadanos tienen pesadillas… No deben tenerlas, no voy a defender
o a atacar la salud mental del tabasqueño, pero no debe causar tanto temor...
En este país el Presidente hace mucho que dejó de ser un dios omnipresente y aún
si estuviera orate, no podría llevar a cabo ningún desaguisado como expropiar
casas o repartir en la calle el presupuesto en billetes de a 100… Los cambios
que les parezcan bruscos, los que más miedo les den, son reformas
constitucionales, así que tranquilos: no se hacen con una orden desde
Presidencia, se necesitará dos terceras partes en las Cámaras y otras similares
en los congresos estatales… ¿Lo ven? No hay nada que temer, empujen a su
partido, dejen de pelearse con el adversario y voten en paz… El país no
cambiará el 1 de julio, debido a la polarización que existe, cualquiera que
llegue tendrá que conciliar y hacer operación cicatriz, escuchar a todos los
sectores para poder obtener gobernabilidad, a muchos, es cierto, les preocupa
el tema de los jóvenes, pero también entenderán que las demandas idealistas no
se logran con plantones en las calles, generando violencia, se logran con
propuestas y llegue quien llegue habrá que darle el beneficio de la duda,
porque al final, después del uno de julio, el nuevo presidente de México tendrá
mucho trabajo por hacer, porque en todo el país y como un acto inédito, se
derivará el voto diferenciado y eso es la verdadera democracia…
¡Nos
encontramos el próximo martes…!
Dudas, quejas y comentarios en
mario_millan@radioenredes.com
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